Miembros de

La Federación Mundial de Periodistas Científicos

Taller sobre cobertura periodística de cambio climático

A fines de noviembre de 2011 la Red Argentina de Periodismo Científico (RADPC) y el Foro Argentino de Periodismo (FOPEA) realizaron un taller de capacitación para periodistas sobre cobertura de noticias relacionadas con el fenómeno del cambio climático. A continuación, las relatorías:

SEMINARIO CAMBIO CLIMÁTICO Y BOSQUES. MÓDULO 1

El seminario de capacitación para periodistas sobre Cambio Climático y Bosques  comenzó con las palabras de apertura de Valeria Román, presidente de la Red Argentina de Periodismo Científico (RADPC) y Andres D´Alessandro, director ejecutivo del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) quienes destacaron la importancia de contar con herramientas que permitan a los periodistas una mejor capacidad de elaboración de la información en temas como cambio climático, como así también la presencia en el seminario de periodistas de otras ciudades de distintas provincias del país.

Vicente Barros, experto en climatología y referente en Argentina del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) abrió el primer módulo Cambio climático, perspectivas ante la COP 17 y explicó que el IPCC está integrado únicamente por científicos quienes hacen una evaluación de la situación en forma periódica y que el  próximo informe lo presentarán en 2014.

“El panel  por ahora tiene mucha credibilidad en el ámbito científico pero los que están en contra, le dan en los tobillos”, afirmó.
Entre los principales problemas a futuro, Barros mencionó que debido al ciclo geoquímico del carbono su deposición final se da en el fondo del océano. Tanto la biosfera como el mar absorben el dióxido de carbono pero con el aumento de temperatura pueden comenzar a absorber menos y a ser emisores. “Este es un problema por muchos años aunque lo detengan ya. Requiere mucha anticipación”.

Barros señaló que la superficie del planeta aumentó 0,7º centígrados desde la revolución industrial y que el objetivo es no superar los 2 grados. El IPCC evaluó que pasaría con un aumento de 1,5º y entre las consecuencias se encuentran la extinción de especies en un  30 por ciento; el aumento de enfermedades  como dengue y malaria, la pérdida de tierras por aumento del mar, el cambio de temperaturas e incremento de precipitaciones;  la posibilidad de una crisis hídrica como ocurre ahora en el Mar Mediterráneo y el crecimiento del número de  afectados que de los 60 millones podrían pasar a 120 millones a fin de siglo. “La biosfera que hoy absorbe dióxido de carbono – agregó Barros-  va a pasar a ser  emisora por aumento de la temperatura. Para detener esto se requiere la disminución de emisión de hidrocarburos  y la tala de bosques”.

Según el investigador del CONICET los principales problemas que Argentina puede sufrir con el cambio climático son una mayor cantidad de precipitaciones intensas, inundaciones y en la zona de Cuyo, la reducción del caudal de los ríos como ya viene ocurriendo. Además destacó la pérdida de los glaciares, aunque aclaró que “Argentina no puede hacer nada, eso depende del calentamiento global”

En las negociaciones internacionales se da un debate complejo que va más allá de los aspectos científicos y que se centran en la tensión entre el crecimiento económico y la reducción de las emisiones como así también entre países desarrollados y en desarrollo. “Tres  cuartos de la población del mundo corresponde a países en desarrollo y algunos de ellos  emiten igual que los desarrollados. La culpa la tienen los ricos pero la solución es de ambos”, aclaró.

A esto se le suma que el protocolo de Kioto expira en el 2012, Estados Unidos nunca lo ratificó y algunos países se niegan a renovarlo.

El gran desafío es para Barros reducir las emisiones  y poder seguir creciendo,  y ve en la revolución tecnológica un posible camino a la solución además de “modificar hábitos de consumo, aunque no se cambia tan rápido”. “La Convención  funciona por consenso, con un número mínimo de países no se avanza”, sentenció.

Por otra parte, para contar con la perspectiva de la ecología política, disertó el ex secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable y miembro del partido ecologista Los Verdes, el Ing. C. Merenson. “La visión de la ecología política es escéptica, no con respecto al cambio climático, sino con el foro del que supuestamente va a surgir una solución a este gravísimo problema. No nos sorprenden los fracasos de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, es la historia de un fracaso anunciado”.

El objetivo principal de estas reuniones es la reducción de emisiones peligrosas de origen antropogénico, pero las emisiones desde 1972 al 2010 demuestran una  tendencia en aumento, planteó el ingeniero forestal. Entre las causas principales que pueden explicar la falta de cumplimiento con este objetivo señaló: “El abismo entre la reducción de emisiones que los científicos del IPCC proponen para resolver el problema y la que los políticos están dispuestos a asumir. Lo otro es la cuestión de fondo, el pensamiento político dominante que no puede bajo ningún punto de vista resolver el problema porque es el que lo originó. Mientras se siga negociando, pensando y actuando bajo el paradigma dominante, el cambio climático no se resolverá porque es una consecuencia lógica del sistema”.

Según Merenson, el debate ha dejado de ser científico y se ha tornado exclusivamente económico cuando en realidad el cambio climático es un problema ético. “Hay dos términos intocables sobre  los que nadie quiere discutir: el modelo económico y el crecimiento de la población y si no se trabaja sobre ellos las emisiones van a seguir creciendo”.

Además del cambio climático, otro de los problemas por los que atraviesa nuestra civilización es el agotamiento de los combustibles fósiles. “Cada año los combustibles fósiles que utilizamos equivalen a 400 años de acumulación”, destacó Merenson.

“El quid de la cuestión  es cuestionar el modelo actual de crecimiento socioeconómico  y energético. Las transiciones son posibles”

Para tratar sobre la cobertura de temas ambientales en medio masivos estuvo presente el periodista de Todo Noticias Sergio Elguezábal quien advirtió sobre el avance de la deforestación por la corrupción y la extensión de la superficie agropecuaria a pesar de la Ley de Bosques. También reflexionó sobre la falta de información de calidad,  la crisis de credibilidad que está atravesando el periodismo en Argentina y sobre cómo tratar estos temas con eficacia y claridad para que los ciudadanos no piensen que cuando se habla de problemas ambientales se crea que es algo que ocurrirá en muchos años.

“Tenemos recursos como el  litio, una oportunidad para cambiar la  manera de explotación, pero  las comunidades no tienen información,  las empresas mienten desaforadamente y el Estado no posee  la estructura necesaria para contar con esa  información. Si no podemos planificar los nuevos modos de vida, si no tenemos elementos  para controlar,  es imposible cambiar”, expresó.

Finalmente, el Banco Mundial presentó el sitio para acceder a las bases de datos  de la mencionada institución con cifras sobre ambiente, educación, pobreza, salud, economía y desarrollo social de 200 países en forma gratuita. Cabe señalar que la información no es producida por el Banco Mundial, sino que es una recopilación de los datos y mediciones obtenidos por cada país. La dirección es http://datos.bancomundial.org.

 

Posteriormente expusieron Nazareno Castillo, de la Secretaría de Ambiente de la Nación, y Hernán Giardini, de Greenpeace Argentina:

Nazareno Castillo:

El disertante comenzó abordando acerca del modo o las consecuencias en la Argentina del Cambio Climático.

“Hay impactos observados en la Argentina-dijo-, hay aumento de frecuencia de eventos climáticos en el centro y el este del país, aumento en el caudal dela Cuencadel Plata, decrecimiento del caudal de los ríos de Cuyo y cordilleranos, retroceso de los glaciares. Todos estos informes forman parte de los estudios incluidos en la Segunda Comunicación que se hace sobre cambio climático, que se presenta en la Organización de Naciones Unidas”. Este informe, describió, tiene algunas proyecciones, que se hacen en base a los impactos y que dependen de modelos climáticos, que generan expectativas que a veces no son coincidentes.

“Claramente, el Cambio Climático nos impacta directamente. Al igual que las medidas de mitigación que toman otros países”, agregó. Siempre se cita el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas, respecto del cambio climático.

“Está claro que los países desarrollados tienen que liderar el camino, porque son los que mayores niveles de emisiones tienen, pero también los países en desarrollo tienen responsabilidad y un papel, para limitar el crecimiento de las emisiones. Tenemos que trabajar desde la secretaria a ver cómo podemos seguir creciendo como país, porque no es la intención detener el crecimiento, sino hacerlo más eficiente”.

El cambio climático tiene oportunidades, existe financiamiento internacional, parte de él ha sido utilizado en los proyectos de desarrollo de mecanismos limpios.

“Voy a mencionar dos proyectos en el ámbito forestal que recibieron un incentivo al vender las capturas de CO2. Pero no sé si esto continuará a futuro, porque el mecanismo funciona si hay una demanda por esas reducciones de emisiones, y si no hay segundo compromiso del Protocolo de Kioto, difícilmente  va a poder estar esa demanda. Enla Argentina, hay proyectos que han conseguido una rentabilidad adicional, en proyectos que son buenos en el punto de vista ambiental, más allá de que reducen emisiones”.

También hay peligros, dijo Castillo, como por ejemplo lo que se refiere a la denominada huella de carbono. El tema, vinculado a las políticas de mitigación, acerca de cómo impacta que países que tienen límites de emisión de carbono, se puede advertir que hay un desbalance frente a países que no lo tienen, comola Argentina. Allí entra también el análisis de costos de producción. Y una forma de equilibrar es imponer impuestos en la frontera vinculados a estándares respecto de la huella de carbono.

“La huella de carbono no es otra cosa que la contabilidad de emisiones de CO2 a lo largo de todo el ciclo de vida de un producto, desde la materia prima, uso, transporte, disposición y demás”, explicó.

Y ya surgieron problemas en este frente. Por ejemplo, ahora lo tiene Aerolíneas Argentinas, porque la Unión Europeaimpone desde el 1 de enero de 2012, a todos los vuelos que tienen origen enla UEo que llegan, tienen que cumplir con ciertas cuestiones vinculadas a las emisiones de carbono de esos vuelos. Primero, tienen que inventariar las emisiones, e informarlas. Si hubiera nuevas rutas a ese destino, tendrán que compensar las emisiones adicionales por la incorporación de esas rutas. Aerolíneas Argentinas, analizó Giardini, presenta los informes ala UE con una queja, y hay otros países que lo están haciendo.

El tema del financiamiento tampoco está tan claro para Castillo. Porque si vuelve la negociación internacional, se habla de financiamientos de corto plazo y de largo plazo.

“En el corto plazo, se habló de 30 mil millones de dólares por año, intentando llegar al 2020 a los 100 mil millones de dólares. Si vamos a la contabilidad, los países desarrollados van a decir que sí llegaron a esa meta, y los países en desarrollo dirán que lo único que hicieron es desviar fondos que estaban asociados a la ayuda oficial para el desarrollo de ese tema, y pasarlos como fondos adicionales”, analizó.

El inventario de efecto invernadero, para la Argentinadijo Castillo, el más reciente es el del año 2000. No se tiene en cuenta el uso del suelo, cambio del uso del suelo y forestación.

Las emisiones más importantes están en energía, en agricultura y ganadería.

Está discriminado por fuentes respecto de dónde estaría la deforestación, en las emisiones asociadas a la conversión de bosques y pastizales. Está ubicada en el sexto lugar, en cuanto a su impacto en las emisiones dela Argentina

Otro informe no oficial, señala que la participación de los bosques, sobre uso del suelo, cambio sobre el suelo y silvicultura, pasa de ser un emisor neto de CO2, en el 2005, a ser un capturador neto, en el 2030. Esto puede ser así con la implementación de la ley de Bosques que si da resultados, uno debería esperar que el sector pase de ser una fuente de emisión a una fuente de captura.

Muchos proyectos ambientales lograron vender reducciones de emisiones en el mercado, y lograron una rentabilidad adicional a sus proyectos, confirmó Castillo.

Novartis, ejemplificó, forestó en Corrientes 3.000 hectáreas en un 75% con especies nativas, lo que no es muy común. No hay viveros preparados para abastecer las plantas nativas. Tampoco se sabe cómo hay que plantar las especies nativas.

El otro es en Santiago del Estero, con una especie de algarrobo, que además tiene un componente social importante, con la capacitación de jóvenes de la zona para hacer la plantación y mantenerla.

Castillo finalizó su intervención con un análisis de lo que la Secretaría está realizando en relación a la estrategia en cambio climático, y demostrar donde están los bosques en esta estrategia, “más allá de una obligación concreta, que es que la Argentina, al haber adoptado la convención de Naciones Unidas sobre el cambio climático, tiene una obligación no cuantitativa pero sí cualitativa, que es asumir acciones  que permitan limitar el crecimiento de las emisiones y de implementar acciones que faciliten la adaptación al cambio climático”.

Esta claro que dicha estrategia no se puede hacer aisladamente de los demás actores. Y una de las cosas que se advirtió en la Secretaríadel Ambiente que lo que se podía hacer en cambio climático, no eran de competencia de la Secretaría de Ambiente.

“Cuando se piensa en CC, uno piensa en combustibles renovables, y la secretaría no tiene competencia para hacer leyes, imponer subsidios, ni incentivos, para promover las energías renovables. Porque lo hará la secretaría de Energía. Si hay que reducir emisiones en el sector agrícola, la secretaría de Agricultura deberá ver el tema. Entonces, nos quedaban muy pocos temas, dondela Secretaría tenía injerencia más directa. Uno de ellos es bosques, y el otro es residuos”, mencionó el funcionario.

“Entonces, comenzamos a hacer reuniones, entre muchos organismos del Estado, desde 2009. Y se mantiene el interés de los demás organismos en estos temas, lo que no deja de ser novedoso. Se han ratificado los documentos que hemos hecho, fueron firmados por funcionarios de primer nivel de Gobierno. Eso quiere decir que el Cambio Climático comenzó a permear las agendas de los demás ministerios y funcionarios. Pero no se puede trabajar sólo con los actores del sector oficial. Hay que involucrar a otros, del sector privado y la sociedad civil, porque allí no hay una posición, sino millones”, cerró.

Hernán Giardini

En primer lugar, el disertante comenzó realizando un relato acerca de un hecho de sangre ocurrido en Santiago del Estero, en el que murió un campesino y lo acontecido fue tomado apenas como un hecho policial. Sin embargo, dijo que en el medio “hubo también un pedido de un dueño de campos, que contrató unos sicarios para desalojar a los campesinos, por el problema de los títulos de propiedad de las tierras”.

Y también mencionó que se dieron con que la dirección de bosques de Santiago del Estero autorizó un desmonte donde se produjo la pelea que terminó con la muerte. “Entonces, en el mismo hecho, hay responsabilidades directas, indirectas y políticas”, dijo.

“Es un conflicto de tierras desde hace mucho tiempo, sobre todo por la deforestación, el avance de la soja y la ganadería en el último año, en el cual se han dado una cantidad de denuncias de guardias armadas de los dueños de los campos, para ayudarlos con el proceso de desmonte, en el que alambran primero los campos para luego comenzar a con la deforestación”, describió.

Giardini dijo que en el proceso de compra de tierras, se trata de “empresarios que llegan desde otras provincias, a comprar las tierras y llegan a comprarlas con escuelas adentro, incluso. Recomiendo leer sobre este aspecto, una nota en el País de España, que llegó a decir que este tipo de cosas parecían de Latinoamérica, no dela Argentina”.

Ya en el tema, Giardini expresó que “se habla mucho de la quema de los combustibles fósiles, mientras que el otro patrón con el que se puede hacer algo rápido, es en el tema de los bosques, donde se calcula que el 17% de las emisiones de carbono es por la deforestación”.

Describió que “en los últimos tiempos, sin embargo, comienza a haber una presión sobre los países en vías de desarrollo. Como Brasil e Indonesia, donde la deforestación comienza a ser importante. Estamos hablando del 65% de los países en vías de desarrollo y apenas, el 35% de los países desarrollados. Los motores de deforestación están contribuyendo a un balance dispar en el que los países en vías de desarrollo tienen que tomar mayor responsabilidad”.

Cuando se comienza a hablar de los paramétros de REDD (Reducing Emissions from Deforestation and Degradation), lo que hay hasta ahora, en la visión de Giardini, es un acuerdo de que va a haber un fondo global que van a poner los países desarrollados a distribuir en los países que tienen bosques para que los protejan.

“Ahora, cómo se va a implementar, quién va a controlar para que esto se cumplan los objetivos  cuidar la deforestación y degradación, quién lo va a distribuir si va a ser el banco mundial, o los países, y demás cuestiones en las que incluso hay países que mantienen posturas diferentes. Si van a entrar al mercado o no, si será un fondo que directamente irán a los países con enfoques nacionales o si se van a permitir acuerdos con los titulares de bosques, con algunas empresas”.

Y algo fundamental, agregó, que será la salvaguarda de las comunidades que vivan dentro de los bosques. Porque los bosques nativos en su mayoría en todo el mundo, están habitados, entonces por ir por la protección de los bosques se pueden vulnerar los derechos de las comunidades que están dentro de ellos enfatizó en la charla.

Todavía están en discusión, también remarcó el integrante de Greenpeace, es que si se van a aceptar la protección de bosques cultivados o sólo los bosques nativos. Las organizaciones ambientalistas están en contra de aceptar los bosques cultivados, que es una plantación no es un bosque, porque no contiene ni cerca la misma biodiversidad que un bosque originario.

“En el origen estaba pensado como una protección para los bosques nativos, pero esa discusión no está cerrado. Esa es la tensión en las posturas. Para quienes pesa más la cuestión climática, ven a los arbolitos como stock de carbono. Para los que vemos los bosques más como una cosa global, no”.

En la Argentina, se calcula que perdió el 70% de los bosques nativos originales.

Hablamos más o menos de 31 millones de hectáreas que es el inventario nacional que se realizó en el año 2007. La curva de reducción tiene una evolución importante a partir de la década del 90’ hacia adelante que es la mayor expansión de la frontera agrícola ganadera.

Hay dos datos importantes: anteriores a la ley de Bosques y posteriores a ella, describió.

Entre el año 1998 y 2006, la superficie deforestada fue de 2.600.000 hectáreas, más o menos 280 mil por año, o lo que equivale a decir que 1 hectárea de bosque nativo desaparece enla Argentinacada dos minutos.

El foco de la deforestación, amplió, está puesto en el norte. El 70% se concentra en el norte del país, en particular en las provincias de Salta y Chaco. Hay deforestación en el sur, también, enla Patagonia, por tala y por expansión demográfica, que genera deforestación pero no en el nivel del norte del país. En Misiones hay reemplazo de bosques por plantaciones. Y en Chaco y en las yungas, la deforestación está impulsada por la soja y la ganadería en los últimos 20 años.

“Con la introducción de transgénicos, de la siembra directa, y el contexto internacional favorable para la producción agrícola, tenemos un avance de la soja sobre los bosques nativos”, expresó.

Antes de la introducción de la soja transgénica, en el año 1996, Argentina tenía 1 millón de hectáreas de soja,  mientras que hoy tiene 20 millones de hectáreas de soja en el país.

En cuanto a la ganadería, explicó el integrante de la organización ecologista, lo que ocurrió en los últimos tiempos es que en la zona pampeana que históricamente combinaba agricultura y ganadería, pasó a ser sólo agrícola.

13 millones y medio de hectáreas que antes eran sólo ganaderas, ahora son agrícolas y ganaderas, por lo cual la ganadería fue empujada hacia el norte del país. En particular, motorizada por los bajos precios de la tierra: una hectárea en Pergamino (provincia de Buenos Aires) vale 10 mil dólares, una en el chaco salteño sale 300 dólares.

El crecimiento de la ganadería, se evidencia en la forma en la que creció en las diferentes zonas del país, entre 1999 y 2008 el stock ganadero subió el 17% en el país, y en las provincias chaqueñas creció 50%, mientras que en las pampeanas, sólo un 6%.

Esta situación, aseguró, puede traspolarse sin problemas a Brasil y a Paraguay, que el análisis es el mismo.

La aparición dela Leyde Bosques

Hay que señalar el germen de la ley, en el año 2007, fue una de las campañas ambientales más importantes que ha tenidola Argentinacon relación a la cantidad de organizaciones que se involucraron para lograr una nueva legislación.

Que es lo que dice. Establecía una moratoria para otorgar nuevos permisos de desmontes hasta tanto cada provincia haga un ordenamiento territorial de sus bosques, evaluando 10 criterios ambientales, económicos y sociales.

Una vez evaluados esos 10 criterios, que se puede decir que es la parte más técnica de la ley, se debía convocar a los sectores involucrados, como campesinos, científicos, productores, la universidad, comunidades aborígenes y el Estado.

Fue en el marco de ese proceso de la escucha de opiniones, que se debía tomar una decisión acerca de cuáles son los bosques que se deberán proteger a perpetuidad, el sector rojo, qué bosques pueden tener un manejo sustentable marcado en amarillo, y que bosques pueden ser deforestados de aquí para adelante, en el sector verde. Es decir, delimitar el avance de la frontera agropecuaria. Muy pocas provincias tenían una regulación sobre el tema.

También se prohíbe, describió, la quema a cielo abierto del resultado de la deforestación, es decir que no sólo se deforestaba el bosque, sino que los residuos se acordonaban, que era mucho material valioso, en madera. Pero el costo de llevarse esos residuos es a veces más elevado llevarlo que quemarlo, por eso se le prendía fuego. Pero la práctica en algunos casos se sigue haciendo.

Se le agregan entonces fondos para la conservación y el manejo sustentable de los bosques.

En este marco, 17 provincias aprobaron el ordenamiento de sus bosques, con una ley provincial. Era un requisito para poder recibir los fondos. Pero hay provincias que lo hicieron por resolución o por decreto del poder ejecutivo, como en el caso de Santa Fe, que no está en condiciones entonces de recibir los fondos dispuestos porla Nación.

“Si quiere cobrar, tiene que hacer una ley provincial. Que requiere una cierta negociación en las legislaturas”, dijo.

Sin embargo, Giardini opinó que el resultado de esos ordenamientos es muy dispar en las provincias, de acuerdo al nivel de participación real que se le dio a cada sector, si la información llegó o no llegó a los sectores involucrados. Y por supuesto, amplió, por la decisión que se tomó sobre cuántos bosques se van a proteger o no, que responden a una ponderación del valor de cada territorio.

“Los ordenamientos que me parece que están más cuestionados por no respetar los criterios de la ley, son los de Córdoba, Corrientes y Formosa, incluso el de Córdoba está enla Suprema Cortede Justicia. El de Salta, la provincia terminó el ordenamiento, el de Corrientes tiene presentaciones enla Justicia, y el de Formosa, es porque dejó casi a todos sus bosques en zona verde”, relató.

En Salta, en 2007, se autorizó 500 mil hectáreas de bosques nativos, el doble de lo que se autoriza en todo el país por año. Entonces a pesar de la moratoria hubo niveles de deforestación. Estos permisos no fueron revisados, manifestó.

“Los últimos datos que hay, en este plano hay una deuda, porque los datos son del 2006, y todavía no hay informes de la deforestación de los bosques, porque debería hacerse hasta 2010, pero aún no se concluyó. Lo que hay es un parcial de diciembre de 2007 a octubre de 2008, en Salta, Santiago Chaco y Jujuy, donde se especula con que la deforestación bajó un 50% luego de la ley de bosques”, detalló.

Pero el tema de los fondos es un terreno espinoso. Según la ley, explicó Giardini, deben ser el 0,3% del presupuesto nacional, más el 2% de las retenciones a las exportaciones agrícolas, forestales y ganaderas. Y por supuesto, el fondo crecerá por el crecimiento también de la deforestación.

En los años 2008 y 2009 no hubo fondos.

En 2010 recién hubo una parte de los fondos, cuatro veces menor a la que la ley establecía, estamos hablando de unos 300 millones de pesos, de los cuales 144 fueron desviados al programa Fútbol para Todos de ese año.

En 2011, se repitieron los 300 millones, por la falta de una ley de presupuesto, de tal manera que fueron cinco veces menor de lo que la ley establece.

Y para 2012, se habla de que habrá un fondo de 267 millones, lo que significará que será 7 veces menor a lo que la ley establece.

“En algunas provincias hay mucha bronca por esta situación, porque no se están recibiendo los fondos que el Estado nacional se comprometió a enviar. Los mismos diputados que votaron la ley, hoy no votan una ley para entregar los fondos”, opinó.

Otra cuestión preocupante que señaló, es que durante más de 10 años, el precio de la carne se mantuvo en niveles muy bajos, pero ahora tanto en el plano internacional como en el mercado local, el precio tiene un repunte.

Hay planes de ampliación de la ganadería, describió, de parte de organismos como el Plan Ganadero Nacional, como el Plan Estratégico Agroalimentario, que hablan de un crecimiento de la ganadería en el orden del 46%, y un 60% de crecimiento de la agricultura. En el INTA, señalan un 60% de la ganadería, y señalan al NOA como el lugar donde crecerá por los motivos antes expuestos. En Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Salta, las provincias hablan de duplicar el stock, pero eso no se condice con el plan de protección de los bosques, analizó Giardini.

“Estamos hablando -expresó- de ganadería en bosques nativos, eliminando la cobertura boscosa, dejando muy pocos árboles en pie, poniendo pasturas, en el corto plazo, se elimina el sotobosque que es el futuro de ese bosque y en el largo plazo, la desaparición completa.

Córdoba, Chaco y Santiago están autorizando estos emprendimientos en zonas amarillas de la ley. Que deberían destinarse al desarrollo sustentable, con lo cual se está violando la ley de bosques”.

Finalmente, especuló con que en virtud de los planes ganaderos que hay de expansión, sumados a esta violación, podemos calcular que hay unas 10 millones de hectáreas de bosques que están en peligro por la expansión de la ganadería.

 

 

 

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